





El Regal Barcelona le quitó al Real Madrid el juguete de las manos, ese factor cancha que permitía a los blancos volver a creer en París. Tan lejos, antes y ahora. De la mano de Navarro, el Barça acaricia la Final Four, cita ineludible los últimos mayos. Messina es un fijo en ella. Ahora, por lo pronto, debe lograr que su Madrid recobre el aliento. Y la fe. Mañana hay batalla. La pizarra respondió a Xavi Pascual. Sólo falló el experimento de situar a Lorbek sobre Tomic: el 7-6 inicial, con cinco puntos del croata, llevó al esloveno al banco. Su relevo dio resultado, pues Vázquez incordió a Tomic y, además, clavó dos tiritos que engordaron al Barça. Su mordisco al partido se tradujo en un 0-15 (7-19) que dejó al Madrid tambaleando, con Messina ejerciendo de psicólogo en los tiempos muertos. Trataba de hacer el camino más llevadero a sus pupilos: "Son 10 puntos a remontar en 30 minutos; no podemos estar paralizados". Pero lo estaban. Sólo Hansen anotaba (11 puntos al descanso). Frenado Tomic, el mejor de los blancos, el juego interior era nulo: Reyes no lució y Lavrinovic sólo jugó cuatro minutos. www.euroleague.net
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